ENCINA

El Encinar de la Parra debe su nombre al gran bosque de encinas que forman parte de él. Su situación a tan solo 100 km de Madrid y a a 80 de Ávil y Toledo, lo convierten en un lugar bien coumincado. La casa grande guarda la estructura original y aunque ha sufrido transformaciones, para adaptarse a las comodidades de la actualidad, se ha respetado en todo momento su historia. El dramaturgo Benavente nombra esta casa en su obra la Malquerida, aunque se refiere a ella como casa-convento. A partir de ahí pasó a manos de particulares hasta hoy día. Es quizás esto lo que le da unaire tan familiar y acogedor para el huésped.

CLAUSTRO

La casa consta de siete habitaciones con sus respectivos baños, comunicados por un claustro. La bilbioteca, situada en la misma planta, es un lugar confortable donde se puede disfrutar de la lectura o de una partida de billar.

ZAGUÁN

El zaguán situado en la planta baja, con su gran chimenea, es el lugar idóneo para relajarse. Para aquellas personas que prefieran disfrutar del paisaje, está el cuarto de las flores con su gran ventanal y el campo como marco de fondo. El comedor es un lugar excepcional para degustar la exquisita cocina realizada con productos caseros y siempre de estilo castellano. La caza es una de las especialidades. Su comodidad invita a alargar las tertulias de los comensales, haciéndoles perder la noción del tiempo mientras disfrutan de la buena cocina.

TEMPLETE

El templete del siglo XVI realizado por Alonso Covarrubias, es por excelencia el emblema de El Encinar de la Parra. Su emplazamiento privilegiado es el lugar perfecto para tomarse un respiro y admirar el maravilloso paisaje.

EXCLUSIVO

El sabor de una casa privada, con rincones acogedores, que envuelven al huésped en una atmósfera relajada e íntima. Todo bajo una atención exquisita y llena de detalles.

SABOR

Un lugar idóneo para empresas que deseen realizar jornadas de trabajo en un ambiente relajado. Para aquellas personas que se desea tratar de una manera exclusiva, evitando las prisas de la ciudad y aprovechando el ambiente distendido que ofrece este marco incomparable.